Tras viajar 22 horas en autobús desde Oaxaca, los triquis fueron recibidos por 39 grados centígrados, pero eso a ellos no les importó y de inmediato se fueron a jugar... y ganaron todos sus partidos.
Los pequeños de Oaxaca acapararon la atención de las canchas 2 y 3 del Colegio Motolinía Cumbres, sobre todo un equipo que jugó descalzo, sin importarle que el pavimento de las canchas ardiera por el calorón que se dejó sentir ayer en la Ciudad.
Cientos de niños de diferentes estados del País pusieron en marcha la edición 21 del Nacional de Ligas Pequeñas de Basquetbol del YBOA, donde los triquis están participando.
Para los oaxaqueños, el calor pasó a segundo término, ya que se divirtieron y fueron vitoreados por las madres de familia que en su mayoría se encontraban reunidas a lo largo de la canchas.
"Tengo dos niños de visita en casa, es una experiencia muy bonita tanto para mí como para mis hijos recibir a estos niños. Yo me ofrecí a tener a dos de ellos", dijo Guadalupe Lugo de Olivares, una "mamá adoptiva" de las muchas que recibieron a los oaxaqueños en sus hogares.
Ni el cansancio de casi un día de viaje en carretera en un camión tipo urbano, sin asientos reclinables y sin baño, hizo mella en los pequeñines, quienes ayer comenzaron con el pie derecho su aventura regia con miras a obtener su pase al campeonato en Orlando.

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